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Libro: Te quiero, niña bonita

Me enamoré de este cuento en mi segundo año de carrera de magisterio mientras estudiaba en la biblioteca de mi localidad. En uno de esos momentos de "desconectar", me puse a ojear los distintos libros que conformaban la sección de literatura infantil - juvenil y, con solo verlo, supe que me haría con un ejemplar. Lo mejor, me lo regalaron.

Ya el título enternece: "Te quiero, niña bonita".  
Su escritora,  Rose Lewis (ed. Serres, 2005), nos adentra dulce y delicadamente, desde su vivencia personal, en el mundo de la adopción. Sus palabras calan el alma: 

"Parecías una muñeca blanda y suave, de mejillas
sonrosadas. Cuando me miraste con esos grandes ojos
marrones, comprendí que estábamos hechas la una 
para la otra."


Esta historia, junto por el placer de leerla, es un excelente recurso para poder tratar el tema de la adopción en casa. 
Es una conversación delicada y privada de cada familia, quienes -mejor que nadie- sabrán si es necesario y el momento adecuado para hacerlo. La curiosidad de tu peque puede ser una pista; pero, sobre todo, considero que las y los peques miran el mundo de una forma muy limpia y bella, y somos las personas adultas quienes "hacemos complejo" algo natural. 

Espero que este cuento os atrape tanto como a mí. 
Como dato curioso, al final del mismo aparece el símbolo chino de AMOR, que se escribe con un ideograma que tiene un corazón en el centro. 
Si alguna vez me hago un tatuaje... será ese. 

Experiencia: Lectura Cooperativa

Llevo unos días queriendo escribir sobre una experiencia de lectura cooperativa que llevamos a cabo el curso pasado mi 3º de primaria y una clase de infantil de 3 añitos. 
Ser la coordinadora de la biblioteca del cole, me encantó. ¿Qué hay mejor que estar rodeada de libros infantiles? Pues hay algo mejor, nuestra aula… ¡era la biblioteca! Siempre teníamos a nuestro alcance infinitas oportunidades. Y, una de ellas, fue esta actividad.
Esta experiencia fue muy enriquecedora, en la que traspasamos “los muros” para aprender y disfrutar con peques de infantil. Decidimos compartir algo tan bonito como leer con nuestras y nuestros compis más peques. La lectura compartida es una de las dinámicas más ricas y motivadoras que se pueden llevar a cabo en el aula gracias a acercar a nuestras alumnas y alumnos al placer de leer. Además, es una dinámica que promueve un espacio privilegiado para trabajar la inteligencia emocional, algo que se tiene en un segundo o tercer plano en las escuelas.
Nuestras alumnas y nuestros alumnos cuando acuden a la escuela han tenido experiencias con la lectura. Sus mamis o sus abuelas les han leído cuentos, han inventado historias, han podido ir a la biblioteca… Y esas experiencias suelen ser placenteras. Esa ilusión es la que tenemos que aprovechar para seguir manteniendo las ganas por leer, porque es una de las herramientas más importantes para acceder al conocimiento, de aprendizaje autónomo, de crecimiento personal, para desarrollar su imaginación y creatividad…, para “soñar despiertas y despiertos”.
En diferentes ocasiones estuvimos compartiendo momentos de lecturas por placer acompañadas de tiempo para dibujar (interpretar) las emociones, los sentimientos, las ideas… que las lecturas nos habían despertado. Elegimos el dibujo como medio de expresión para acercarnos a conocer lo que nuestro alumnado siente, piensa o desea,  porque se ofrece espacio a la creatividad y es una herramienta que niñas y niños utilizan en su búsqueda de comprender e interpretar el mundo que les rodea.
Esta experiencia, se convirtió en un título de una comunicación que llevé a un congreso de Educación Infantil en la Universidad de Málaga. Una experiencia recomendable para trasladarla a cualquier etapa. 

Contar cuentos cuenta III


Continuando con nuestro proyecto Contar Cuentos Cuenta, de lectura cooperativa y coeducativa (no sexista), os presento un libro muy divertido, como descubriréis a través de la maravillosa lectura de las y los peques de la clase, “Una princesa en motocicleta”, cuya autora es Raquel Garrido Martos.

Los cuentos tienen mucho poder. Leer nos llena la mente, nos abre los ojos y nos alimenta el corazón.

Es un cuento muy interesante porque ofrece modelos más reales de “ser y estar en el mundo”. Un mundo lleno de posibilidades para las chicas y para los chicos y, aunque pueda parecer obvio, esas posibilidades hay que mostrárselas para ir contrarrestando todas las barreras -asociadas al género- que existen en nuestra sociedad. Este cuento nos aleja de los distintos estereotipos que definen a las princesas, a los príncipes y demás personajes; y, nos permite “ver con otros ojos” (mirada violeta) las historias que nos cuentan.

El argumento es el siguiente: Un revuelo en una estantería ocasiona que los y las protagonistas de “sus cuentos” estén en la historia equivocada. Pero, ¿cómo volverán al suyo? Pues, gracias a una valiente princesa que debido al incidente ha perdido a su dragón. En su búsqueda salva a indios, piratas, fantasmas… llevándolos a sus cuentos en una motocicleta que encuentra en el camino y arremangándose sus dos mil trescientas y muchas enaguas.
Por suerte, encuentra a su dragón aunque ¡éste no quiere volver!

Este cuento nos despertó muchas risas en clase. El movernos de aventura en aventura nos encantó. Tiene una pega: el final no nos gustó nada, por lo que decidimos dejarlo abierto y que cada cual cree su propio final... ¡Dejen volar su imaginación!

 “Febrero se escribe con F de Felicidad” y este ha sido el cuento que nos ha hecho felices. Espero que disfruten de su audición tanto como nosotras y nosotros lo hemos hecho.

En esta ocasión Idaira, Luismi, Nico, María, Ramón, Jesús e Irache nos narran las aventuras de una Princesa muy auténtica.

Libro: Una Princesa en motocicleta (2008).
Autora: Raquel Garrido Martos.








Contar cuentos cuenta II

Este post es parte del proyecto Contar cuentos cuenta que estamos llevando a cabo, comenzado en el primer trimestre, de lectura cooperativa y coeducativa (no sexista).
Hemos leído el cuento de Adela Turín "Arturo y Clementina", como bien dice el mismo, ha transcurrido mucho tiempo desde aquella primera edición (1976), pero hoy estos libros siguen siendo necesarios.  

Y no le falta razón. Actualmente no hay nada explícito que impida, ni a mujeres ni a hombres, acceder a unos estudios o profesiones u otros. Pero en la práctica real, hay estudios mayoritariamente cursados por chicas y otros, cursados por chicos; cuando acceden al mundo laboral, las chicas ocupan puestos de menor nivel de responsabilidad;  dentro de la esfera privada,  son ellas quienes asumen (por regla general) las responsabilidades del hogar; y, un largo etcétera. Estos aspectos son las consideradas “barreras de género”.

Poco a poco y gracias al esfuerzo de tanto chicas como chicos vamos rompiendo con esos grilletes que no hacen bien a nadie. Y la escuela es un lugar privilegiado para ello, puesto que nos abre las puertas a un sinfín de posibilidades, nos “da alas para volar”.

Volviendo al cuento, este título llegó a mis manos en 1º de magisterio gracias a nuestra docente Isabel B.  Tuve mucha suerte de tenerla como maestra porque su entusiasmo por la literatura, especialmente por la literatura infantil, fue algo contagioso.

Lo he trabajado en varios colegios, en distintas situaciones o momentos y con diferentes grupos. Es un recurso muy útil para usar el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer (25 de noviembre), por ejemplo; ya que, como descubriréis, a través de la maravillosa lectura de las y los peques de la clase, nos enseña algo tan sencillo como “ser feliz”. Pero, especialmente, lo hemos trabajado en clase por placer, porque leerlo alimenta el alma, nos permite reflexionar muy dulcemente, y puede dar palabras a emociones o sensaciones que hayamos vivido en primera persona o como espectadoras y espectadores.
Mientras lo contábamos era inevitable que se escaparan comentarios... no podíamos esperar hasta el final!! Y uno muy ocurrente fue  - “Yo me identifico con esto porque, a veces, me lo hace mi hermana, pero a mí no me importa sus críticas”.

Así, este cuento, nos ha servido para poner notas de color e inaugurar el segundo trimestre.
Espero que disfruten de su audición tanto como nosotras y nosotros lo hemos hecho.

En esta ocasión Ángela, Rubén y Alexandra nos narran la vida de una pareja de tortugas nada convencional.

Libro: Arturo y Clementina (2016).
Autora: Adela Turín.




Contar cuentos cuenta

Como insinué en la anterior entrada, hemos comenzado con un proyecto muy potente para tratar la coeducación, ya que desde la escuela debemos trabajar para convivir en una sociedad justa, equitativa y solidaria. Aquí, la lectura se ha convertido en la herramienta estrella.

La coeducación en las escuelas – en general- es algo que pasa “de puntillas”. Se centra en determinas efemérides (días especiales) a las que se le dedica poco más que una mañana. Pero, ¿pretendemos llegar así al alumnado? Personalmente, considero que debemos coeducar con sentido y emoción.

La lectura, en nuestro sistema educativo, es algo primordial siendo los cuentos uno de los recursos más empleadas por su enorme poder educativo, pero ¿de qué nos hablan los cuentos?

Los libros tanto de texto como cuentos, novelas, cómics… están impregnados por modelos que no ofrecen una imagen real de la variedad de actividades que chicas y chicos realizan. Esta idea es defendida por muchas expertas y expertos en la materia, quienes apuntan que los libros que llegan a las manos de nuestras niñas y nuestros niños reproducen estereotipos socialmente aceptados. Esto, no hace bien a nadie y ayuda a crearnos una forma de “ser y estar en el mundo” nada positiva.

La literatura infantil puede ser motivante, favorecer el desarrollo de la fantasía, tratar sentimientos y emociones, mostrar valores de solidaridad, cooperación, respeto, empatía… Pero puede ser todo lo contrario, dependiendo del tipo de cuento con el que entremos en contacto.
Contar cuentos cuenta, porque, al hacerlo, se transmiten símbolos, valores y roles, es decir, cultura. Por ello, es importante ofrecer a nuestras criaturas historias que nos permitan o nos abran a una nueva forma de soñar.

Así, nos hemos apoyado en los cuentos coeducativos, para mirar con positividad, creatividad y desde una perspectiva respetuosa el mundo en el que vivimos.

Hemos inaugurado este proyecto con Darío, Andrea, Irene y César, quienes nos narran la historia de una princesa que tiene algún “problemilla” con el mundo en el que vive.

Libro: ¿Hay algo más aburrido que ser una princesa rosa? (2015).
Autora: Raquel Díaz Reguera.